¿Quiénes somos?
Conoce La Guirrera
Texto por Juan Peñate Suárez
Visita nuestra galería
Participa en nuestros concursos
Deja un mensaje en el foro
Programación
Noticias publicadas
Contacta con nosotros

 

"La Traída del Agua" es un acto joven, en la historia, de las fiestas de Lomo Magullo.
Éstas si son globalmente, con otro pormenores, de las más antiguas del término municipal. Aquel sí es, en la actualidad, popular, concurridísimo y multitudinario a escala isleña.
Le aporto a usted unas referencias relacionadas con el animado acto nuevo, del cual la vida me dio la oportunidad de ver nacer.

Mi único deseo, entonces, fue el de enriquecer el programa festero, más sencillo y modesto que desde los tiempos del Padre Collado (albores del siglo XX) ya se celebraban en mi barrio de Lomo Magullo.

Veamos: La Parroquia de la Virgen de las Nieves fue creada por deseo del Obispo de Canarias, por
Don Antonio Pildain
en Marzo de 1.943. Se cumplieron veinticinco años de su creación (sus bodas Plata) el año 1.968. Por este motivo nuestras Fiestas Patronales del año de este aniversario fundacional estrenaron nuevos actos. Uno de ellos es “La Traída del Agua”. Ése es su nombre auténtico. Con el artículo y todo. No debemos llamarla fiesta del agua, como hacen algunos desconocedores de la misma. Es joven aún. Nació el día 3 de Agosto de 1.968, a las 6 de la tarde. En Agosto del presente año, 2.006, cumplió 38 años de su inicio. No ha dejado de celebrarse ninguno, aunque en días variables, entorno al 5 de Agosto, que es el día de Las Nieves.

 

LA TRAÍDA DEL AGUA ESTÁ INSPIRADA EN UN RITO ABORÍGEN,
QUE ES EL SIGUIENTE:

La carencia de agua era razón más que frecuente de todas las islas, que motivaban las distintas ceremonias y plegarias. En Gran Canaria cuando no llovía se iba en procesión a los almogarenes, que eran sus lugares sagrados. Allí derramaban, los aborígenes leche y manteca. De esta forma, levantando las manos al Cielo y gritando y cantando pedían la lluvia al Dios Supremo, ALCORAC.

Mi primer tema de conversación sobre este tema, en los locales del Teleclub “Las Nieves”, aledaños al Templo, del cual yo también era componente, fue con el Párroco, Don Hemeregildo y con un amigo, no menos entusiasta, compañero en la vida profesional, Don José López Martín.

Continuando con mi exposición; el Dios ALCORAC va a estar representado por la Virgen de Las Nieves, patrona del barrio y que recibe culto en éste su Templo.

El agua, en este acto festero, que se estaba gestando, sustituirá la leche y la manteca de los aborígenes. Los gritos estarán representado en la danza con la música o en la exclamación, por el agrado o desagrado, motivados por algún inesperado remojón. Se hará dentro del lugar sagrado, con respeto y veneración.
Se hizo así los tres primeros años para no dañar la limpieza. En los siguientes años pasamos a la Puerta de la Procesión, desde donde también cantábamos La Salve a la Virgen.
A partir del año 1975, con el cambio de Régimen y la numerosa afluencia de gente, venida de otras localidades, ha habido que mojar, que rociar, a puerta cerrada, las paredes exteriores del Templo.
El agua era traída, por el mismo itinerario actual y ha mejorado muchísimo en la calidad y buen gusto de los vasijos y ropas preparadas al efecto, por ejemplo un número cuantioso de mujeres vecinas de la calle La Feria (Hari-maguadas aborígenes).

Felicité el pasado año, en la Plaza, por la forma de rociar las paredes, como una oración, con una talla de barro al hombro, por su ropa y calzado, a un señor forastero. Me contestó así:

No, señor, yo no soy del Lomo Magullo, pero si soy amigo de Don Antonio Munguía que me ha enseñado lo que hay que hacer y como hay que venir y actuar. Él sabe mucho de este rito pero hay que enseñar a mucha gente que lo ignora y no quiere aprenderlo.

Éste es el único sentido que desde su nacimiento ha tenido “La Traída del Agua”, como una rogativa, para que llueva, al igual que lo hacían los aborígenes. No hay otro, los demás son falsos, dichos y escritos por algún ignorante del tema, más de una vez.

“La Traída del Agua” no es una fiesta restaurada, ni resucitada. No había existido con anterioridad, ni en el Lomo Magullo ni en otro lugar de Canarias.

“La Traída del Agua “ también tiene enemigos. El que no respeta al observador, el que gasta una broma pesada, el que rompe una botella en la calle, el que tira agua no limpia, bien desde la acequia, azotea, etc. El que exagera los defectos con afán destructivo. Pero tiene afortunadamente, muchos simpatizantes, más amigos: el que va con su cántaro de barro al hombro, a la cabeza, uso que desde el inicio potencia, en gran medida un participante activo, Don José Luis Bosa, gesto que anima a desechar cualquier artilugio de plástico. El que tan sólo necesita llenar su cántaro una vez y le sobra. El que practica la critica constructiva para mejorar.

El programa festero, en su totalidad, según idea del iniciador, debería ser así:

1º) A las 12 horas, “inicio con traca y repique solemne de campanas”, las de la esbelta torre y las de la antigua espadaña.

2º) “Ir a buscar el agua”, por la calle de La Virgen hasta la acequia, llegar ”bailando el agua”, rociarlas paredes del Templo, seguir bailando.

3º) A las 14 horas “Ofrenda a Alcorac”. Ofrenda de un animal, una cabra. Una caricatura llena de voladores que se quema, con música de fondo (pasodoble Islas Canarias que lo interpreta una banda), junto al parterre de la estatua de La Traída del Agua.

4º) Al final “La Secá” el retorno de los peregrinos que han venido a la súplica y se retiran con sus ropas mojadas y continúan bailando. Hari-maguadas, cansadas, se sientan, se secan, se levantan. Suben por la calle de La Feria, para luego bajar hasta la Plaza y baile final.

 

Nota: En su totalidad se ha celebrado así sólo en dos ocasiones. No es fácil, actualmente, por el gentío. Habrá que buscarle día y hora, en una situación mas íntima y familiar. Pero si recuperar este final de La Traída del Agua, que hoy no lo tiene por las circunstancia, pero que lo necesita.